La gente se pasa la vida tratando de controlarse o soltarse. Por una u otra razón se la pasan en el psicólogo y gastan mucho dinero. Yo trato más bien de ser feliz. Y si hay que gastar dinero, prefiero ir a gastarlo al Restaurante Casa Carmen. Cada quien sabe lo suyo, y a mí lo que me hace feliz es la buena comida.

Uno debe tratar de vivir una vida plena, rodeado de personas que quiera y que lo quieran. Si todo está en su sitio no habrá que preocuparse de controlar emociones que estas serán siempre positivas. Y no me parece a mí que alguien deba controlarse para decirle a otro que lo quiere.

Para celebrar esos momentos de felicidad como un aniversario en pareja, un cumpleaños familiar o un ascenso en el trabajo no hay mejor sitio que Casa Carmen. En este restaurante todo el mundo es feliz, no solo por la buena comida, sino por la energía que prima en el lugar.

Si fuiste al psicólogo este seguro te recomendó salir de casa, reunirte con tus seres queridos, dejar a un lado las preocupaciones y conseguirte un hobby. La cocina puede ser este entretenimiento que necesitas.