Cada vez más las empresas abandonan sus roles tradicionales y buscan nuevos incentivos para la creatividad de sus trabajadores. Ya sea permitiéndoles ir en ropa casual o creando grandes estructuras para si sus trabajadores quieren anden en bici por ella. La última experiencia en este tema son las empresas que invierten en el deporte para los trabajadores, tal vez no dentro de la misma pero sin en lugares como el Barcelona tennis Academy.

Con esta idea las empresas aseguran una forma de recreación y despeje de sus trabajadores, ya sea antes de entrar al trabajo o después, ya eso depende de cada uno. Pero lo que si está garantizado con estas iniciativas es la práctica de ejercicios a la vez que la confraternización de los profesionales.

La oferta busca tener especialistas que opten por un modelo de vida sano en el cual el trabajo no sea una fuente de estrés, sino una actividad en la vida que se relaciones con otras de placer como la práctica del deporte.

Esta iniciativa responde a una visión más creativa del mundo empresarial, donde los trajes y las corbatas se han ido abandonando paulatinamente para dar paso a lo casual.