La producción de un filme es un proceso muy complicado. Es una tarea súper complicada y que requiere una estrategia bien pensada. De ella depende el resultado final de la obra. Hacer una buena película requiere muchísimas condiciones materiales, así como una amplia infraestrutura en la que no puede faltar un generador eléctrico. De hecho, la electricidad que se emplea en la producción de una película es generada en uno de estos de estos equipos.

Los productores pueden encontrar muchas opciones de generadores eléctricos, pero mi especial recomendación son los de gasolina, pues son los más potentes. Los de diésel, por su parte, son ahorradores de combustible, pero no tienen la potencia que tienen los otros.

Los productores, quienes se encargan de garantizar toda la infraestructura que haga falta para la realización de la película en sus tres etapas: preproducción, producción, postproducción, deben comprar generadores eléctricos antes de comenzar el rodaje del filme. Todos los equipos que se usan en la producción de un filme necesitan la energía eléctrica para funcionar, y por lo general la instalación eléctrica no genera la suficiente electricidad para todos los dispositivos  o bien se filma en un lugar apartado de los tendidos eléctricos.